Martha Mejía es una sobreviviente. En sus 14 años trabajando como conserje, Mejía fue víctima de acoso y abuso sexual en su empleo. En sus 19 años como conserje, Anabela Aguirre también fue víctima de acoso y abuso, en más de una ocasión.

Pero Mejía y Aguirre no son casos únicos ni aislados. El  acoso y abuso sexual a las trabajadoras de limpieza y conserjes es más común de lo que muchos creen.

“Trabajamos por la noche. Somos los primeros y los últimos en apagar la luz. Nadie se preocupa por lo que nos pasa”, comentó Aguirre, en entrevista con.

“Estoy muy familiarizada con todo lo que sucede en nuestros edificios, cuando estamos solas por la noche, trabajando en el piso”, dijo Mejía. La trabajadora explicó que la mayoría de las veces, los acosadores y abusadores son los mismos supervisores, pero que también hay algunos casos aislados de otros conserjes que se aprovechan de la situación.

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