Una inmigrante mexicana que viajó a Ciudad Juárez con la intención de regresar a Estados Unidos se vio obligada a quedarse en su país de origen debido a la nueva regla de carga pública impuesta por el gobierno de Donald Trump.

Esmirna Brito no para de llorar desde hace algunos días cuando se enteró que no podrá reunirse con su familia en EEUU luego de que en el consulado estadounidense le negaran la residencia por representar una carga para el gobierno, de acuerdo con la nueva disposición.

“Es algo muy terrible lo que me está pasando. Yo tengo mucho miedo por mí misma”, contó entre lagrimas la inmigrante a Telemundo.

El esposo de Brito, Carlos, es naturalizado y había iniciado el proceso de visa para la mujer.

“Me dejaron en el aeropuerto y yo iba muy confiada en que iba a regresar en una semana”, relató la mexicana sobre la inesperada acción de la autoridades de EEUU tras haber acudido a una entrevista.

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