Una canción de Vicente Fernández habla sobre un mexicano que fue detenido varias veces tratando de cruzar ilegalmente hacia Estados Unidos y nunca desistió. “La Migra a mí me agarró 300 veces, digamos/ Pero jamás me domó…”, dice el tema musical.

Jamás se ha batido ese récord ficticio que se estableció a ritmo del mariachi. Pero en los archivos de la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE) están los nombres de varios migrantes sin papeles que parece trataron de aplicar esa composición al pie de la letra.

Uno de ellos acumuló un total de 44 deportaciones a lo largo de 15 años. Otro fue expulsado en 40 ocasiones entre 2001 y 2015. Les siguen personas que fueron devueltas a sus comunidades de origen 35, 34 y 31 veces, respectivamente.

El tema relacionado con las débiles medidas de vigilancia en la frontera fue traído nuevamente a debate a principios de noviembre, cuando un juez federal en Connecticut le impuso una sentencia de 18 meses a un mexicano que sumó 13 expulsiones de EEUU entre marzo de 1999 y diciembre de 2017.

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