Una joven inmigrante de 18 años de edad que junto con su padre huyó de Honduras tras ser víctima de abuso sexual por parte de un grupo de pandilleros y que al llegar a la frontera de Estados Unidos en busca de asilo fue arrestada por las autoridades de inmigración, podría ser liberada esta misma semana tras cuatro meses de encierro en una cárcel de la Oficina para el Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

Un juez de inmigración en el condado de Cook, en el estado de Illinois, aprobó este miércoles una fianza de $2,000 dólares para que Meydi Guzmán pueda continuar su proceso de solicitud de asilo en libertad y reanude sus estudios en la Crystal Lake Central High School, una escuela preparatoria ubicada a unas 45 millas al noroeste de Chicago.

Gracias a una recaudación de fondos por internet que organizaron sus compañeros de escuela se podrá cubrir el monto para que la joven hondureña regrese a estudiar y pueda graduarse en mayo próximo.

Durante la audiencia de la corte llevada a cabo vía teleconferencia, la joven inmigrante se puso a bailar de la emoción al escuchar la decisión del juez que le permitirá salir libre a partir de este jueves.

“Saltaba de un lado a otro, bailaba, estaba más que emocionada, simplemente eufórica”, declaró al periódico Northwest Herald la consejera escolar Sara Huser, quien también estuvo en la teleconferencia y se hará cargo de la joven mientras esté bajo fianza.

Meydi Guzmán y su padre Fabio Guzmán Reyes llegaron a la frontera de México y Estados Unidos el 18 de junio de 2018 tras haber cruzado el río Bravo/río Grande para pedir asilo luego de que la joven sufriera la agresión de los pandilleros.

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