Un grupo de manifestantes lanzó restos de bombas lacrimógenas a los pies del altar de la catedral de Santiago de Chile, en medio de la misa de este sábado en la que se nombraba a Celestino Aós como arzobispo de la ciudad.

En el acto religioso, cuatro personas se acercaron al altar a comulgar, momento en el que arrojaron restos de bombas lacrimógenas en señal de protesta.

Además, según han informado desde Carabineros, siete personas que pertenecen a una organización de Derechos Humanos desplegaron una pancarta en la que se podía ver la frase “¿Y el pueblo cuando será consultado?”. El cuerpo policial ha detenido a dos hombres por desorden.

Durante la misa, Aós ha aludido a los días de “agitación, división y ataques” que está viviendo Chile. “Ningún cristiano puede quedarse de observador, menos aún de censor o de condenador”, ha afirmado.

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