La caries es la enfermedad dental crónica más común en el mundo: afecta al 60-90% de los niños del mundo, según la Federación Mundial de Odontología.

Como enfermedad, es 20 veces más común que la diabetes y cinco veces más común que el asma.

Y, si no se trata adecuadamente, puede causar dolor y abscesos, requerir tratamiento de raíz y hasta la extracción de los dientes, lo que puede traumatizar a los niños de por vida.

La forma habitual de tratar la caries dental es perforar la podredumbre y luego cubrir el diente con una tapa delgada de acero inoxidable.

Pero este tipo de tratamiento requiere anestesia local, mucho tiempo, habilidades especializadas y, para el dentista, la paciencia de un santo.

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