En una nota para HolaDoctor, Adrián Abalovich, investigador y docente en la Escuela de Ciencia y Tecnología (ECyT) de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), en Argentina, advirtió: “Es importante saber que actualmente la diabetes, por el número de pacientes que existen y la progresión que tiene, actúa como una enfermedad epidémica. Cómo si fuese trasmitida por algún germen”. Recientemente, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México (INEGI) publicó la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018 ( ENSANUT) con datos que parecen respaldar esta afirmación.

Según reveló el organismo, 8.6 millones de personas viven con diabetes en el país. Además, la Organización Panamericana de la Salud ( PAHO), señaló que la enfermedad se convirtió en la principal causa de muerte en México, cobrándose casi 80 000 vidas por año, cifra que los especialistas esperan que empeore en las próximas décadas.

La diabetes es una enfermedad que surge cuando los niveles de azúcar en sangre son elevados. El páncreas, que ayuda en la digestión, produce diferentes hormonas, como la insulina, que contribuyen a la regulación de estos niveles.

Cuando la insulina no es suficiente o no funciona adecuadamente, lo que ocurre en las diabetes tipo 1 y 2 respectivamente, la glucosa permanece en la sangre y puede causar graves problemas, como daños en la visión, nervios, riñones, corazón, cerebro y en las extremidades (aumentando el riesgo de amputación).

Las personas con diabetes tipo 1, y algunas que padecen tipo 2, necesitan recibir tratamientos de insulina para poder vivir. Los médicos pueden recetar la combinación más adecuada para cada caso: de rápida acción, de acción prolongada u opciones intermedias. La hormona no puede administrarse por vía oral porque ciertos compuestos digestivos afectarían su función. Por ello, suele aplicarse con jeringas o bombas (dispositivos conectados al abdomen).

Los expertos aseguran que un diabético en México puede gastar fácilmente $ 150 al mes en inyecciones de insulina, tiras de prueba de azúcar en sangre y medicamentos para la hipertensión y otras complicaciones.

En 2018, 8.6 millones de personas señalaron que vivían con diabetes, lo que representa un aumento de 2.2 millones respecto al 2012. Los estados con mayor porcentaje de personas con diabetes son: Campeche (14%), Hidalgo (12.8%), Tamaulipas (12.8%), Ciudad de México (12.7%) y Nuevo León (12.6%).

Principales responsables

La diabetes tipo 2 a menudo se considera una enfermedad del estilo de vida, por eso, estos increíbles números estarían directamente relacionados con otro problema grave: el sobrepeso y la obesidad. Según el INEGI, el porcentaje de personas con obesidad en México pasó de 71.3 a 75.2%. La ENSANUT señala que actualmente 3 de cada 4 personas adultas del país vive con esta condición. Esto también repercutió con un aumento de la hipertensión, que pasó de 9.3 millones de personas en 2012 a 15.2 millones en 2018.

La gran incidencia de la diabetes puede ser explicada con otros de los números que arrojó la ENSANUT, ya que, a la mala alimentación, se suma la poca actividad física: el 29% de los encuestados señalaron que se ejercitan menos de 2.5 horas por semana, 17.9% dijo que lo hace menos de 7 horas, y otro 16.1% menos de 14 horas.

Esto también se vincula a otras cifras, como por ejemplo que, en 2012, México era el principal consumidor de refrescos per cápita del mundo, con 176 litros por persona al año (aproximadamente 500 latas por persona), según detalló el gobierno mexicano.

El doctor Carlos Aguilar Salinas, vicepresidente del departamento endocrino del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición de la Ciudad de México, explicó en Goats and Soda que a mediados de la década del ’70 y comienzos del ’80, la prevalencia de la diabetes explotó. “Ahora es uno de los mayores problemas en el sistema de salud en México. Es la primera causa de muerte, de discapacidad, de jubilación anticipada y el principal costo para el sistema de salud”, aseguró.

El experto afirmó que la nutrición deficientes y los malos hábitos de vida, provocaron la disminución de la esperanza de vida de los mexicanos. Y a pesar de que se tomaron iniciativas y se elaboraron políticas públicas para combatir este mal, como la Estrategia Nacional para la Prevención y Control de Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes (presentada a finales de 2013), lo números no muestran un progreso. ¿Por qué? Muchos investigadores sostienen que un motivo clave sería que a muchos pacientes les cuesta aceptar que tienen una enfermedad para la que no hay cura.

Lejos de ser una causa de desesperanza, la diabetes se puede controlar de muchas maneras:

  • Vigila tu peso, ya que los kilos de más ejercen presión sobre tu cuerpo y aumentan los niveles de azúcar en sangre, elevando no solo el riesgo diabetes, sino el de enfermedades cardiovasculares.
  • Puedes engañar a tu estómago incorporando una dieta con muchos vegetales y frutas, especialmente los ricos en fibra que aumentan la sensación de saciedad. También puedes prevenir antojos preparando snacks saludables, como bastones de verdura cruda, para evitar consumir productos dañinos.
  • Bebe mucha agua, te mantendrá hidratado, permitiendo que tu organismo funcione correctamente, y servirá para alejar la tentación de las sodas o refrescos azucarados.
  • Haz ejercicio, de esta manera las células se vuelven más sensibles a la insulina y funcionan eficientemente. Los expertos recomiendan 150 minutos semanales, aunque las pequeñas caminatas son un buen comienzo.
  • Duerme lo suficiente, entre 7 y 9 horas, de ser posible en un mismo horario.
  • Reduce o controla el estrés, ya que este estado puede afectar el funcionamiento de las hormonas e interferir en la absorción de la glucosa en sangre. Prueba con técnicas como meditación, yoga o Tai chi.
  • Evitar el tabaco.
  • No olvides visitar regularmente a tu médico, para que realice todo los estudios necesarios y determine el mejor tratamiento.