En muchas ocasiones, solemos evaluar en casa los síntomas que sufrimos y, en especial, las posibles causas y la gravedad de los mismos. Esto nos empuja después a acudir al centro de salud más cercano o, por el contrario, a quedarnos en casa y enfrentar nosotros mismos el problema. Sin embargo, ambas decisiones no siempre son las acertadas, pues ignoramos los conocimientos básicos para llevarlo a cabo. Al menos hasta ahora.

Y es que existen algunas afecciones cuyos síntomas son fáciles de identificar y que nosotros mismos podemos descubrir a través de un autochequeo. De esta forma, recurriremos a tiempo al tratamiento adecuado y evitaremos que vaya a más. Bajo esta premisa, ¿qué pasos debemos seguir para detectar cualquier anomalía?

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