Google acaba de dar una vuelta de tuerca más a uno de sus servicios estrella: Google Flights, un comparador de precios de vuelos nacionales e internacionales que funciona a pleno rendimiento desde hace algunos años pero que es desconocido por la mayoría del público.

Quizás eso explica la noticia que acaba de hacer pública: desde ahora y hasta el 2 de septiembre se puede reservar un vuelo a través de Google con la garantía de que su precio no bajará tras tu reserva, algo que por desgracia es bastante habitual y que no deja de ser molesto. Por ahora sólo se aplica en itinerarios con principio y final en Estados Unidos.

Si lo hace, Google se compromete a reembolsarte automáticamente la diferencia entre el precio que pagaste y el precio más bajo de forma inmediata, siempre que ésta se encuentre entre 5 y 500 dólares, ni más ni menos. No tienes que hacer nada, ni tampoco reclamar nada.

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