Los motores que requieren combustible diésel en los Estados Unidos son por lo general aquellos vehículos de carga pesada como camionetas grandes y autobuses que exigen un rendimiento más largo en carretera y una fuente de poder que les proporcione la fuerza necesaria para recorrer largas millas.

Pero solo un 3% de los vehículos de uso personal en el país son de motor diésel, mientras que en Europa la situación es distinta: más del 50% de vehículos en esta región tienen motores diésel.

Aún así, el debate de vehículos de diesel contra los de gasolina ha terminado, pues la industria automotriz ahora ve el futuro de sus ventas en los vehículos eléctricos (EVs).

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