El tanque de combustible es una parte esencial de nuestro auto y debes saber que no solo es un depósito de líquidos inflamables, sino que también requiere de ciertos cuidados para un mantenimiento adecuado.

El tanque de gasolina está conformado por elementos como el deposito que se encarga de contener el combustible, las mangueras que se encarga de dirigir y conducir el liquida en salida y entrada, el depósito de carbón activado llamado canister el cual se encarga de controlar los gases y llevarlos al sistema de admisión de aire, las tuberías que llevan el combustible del tanque al sistema de inyección que está ubicado en el motor, la bomba de combustible que produce presión para llevar el líquido al riel de inyectores o carburador si es el caso de un clásico, y por último el filtro, el cual elimina las impurezas que están en el combustible.

La revisión de rutina para conservar tu tanque en buen estado consiste en revisar las tomas para que no queden expuestas al medio ambiente, checar por debajo del auto que el depósito no tenga golpes provocados por alguna piedra o una caída en algún bache. También es recomendable remplazar el filtro de gasolina y revisar las mangueras cada 40,000 kilómetros para verificar que no tengan ningún tipo de deformación, de acuerdo con el portal MotoryRacing.

El consejo más importante, es que evites a toda costa dejar el tanque de combustible totalmente vacío, pues la gasolina, a parte de darle combustión e impulso al auto, también actúa como un refrigerante para el motor de la bomba de combustible eléctrico, y si este funciona con poca gasolina o sin ella, en vez de succionar combustible succiona aire y producirá calor, el cual hace que la bomba de gasolina falle gravemente y se averíe.

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